jueves, 6 de noviembre de 2014

Turismo en Sierra del Rincon Madrid

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La Sierra del Rincón -conocida también como la "Sierra Pobre"- ha sabido preservar sus valores culturales y su arquitectura tradicional. Ahora, cinco pueblos se han agrupado para promover sus intereses culturales. Sigue conociendo en turismo aventura españa.

No deja de ser extraño encontrarse parajes y pueblos que, a pesar de su cercanía a Madrid, son de hecho más genuinos y rurales que los de tantas comarcas de las Españas. Pertenecer a la Comunidad de Madrid, hasta hace muy poco, no impidió que el abandono más arrollador se cebara con la Sierra del Rincón, sucesión de valles y montañas que rozan los límites de la provincia de Guadalajara.

Y, mientras otros horizontes serranos de la región se urbanizaban y desnaturalizaban sin cesar, estas tierras quedaron al margen de los caminos de esa supuesta rueda de la fortuna. Claro que la ambición lleva a la saturación e, invadidos los demás valles, estos estaban ahí, tan genuinos y enteros, tan dispuestos a satisfacer las veleidades campestres de los ajetreados urbanitas madrileños. Así que la rueda de la fortuna giró hacia aquí, y entonces revivió la economía a costa de alojamientos y restaurantes, todos esmerándose por reinventar el paraíso rural.

Que visitar para hacer turismo en Sierra del Rincón


El sosiego y la soledad son eco incesante entre estas laderas que, en verdad, no están tan lejos de la Gran Vía, y se posa sobre sus retazos de bosques y sus praderías, entre sus caminos perdidos y sus pueblos ahora bien rehabilitados.

También han buscado su lugar entre los recovecos serranos los pueblos. Entre praderas se asienta Pradeña del Rincón, que va a definir el decorado de la vida humana por estos lares durante siglos. Sus callejuelas recorren enhiestas casas montañesas en las que manda la piedra y que se acurrucan entorno a la iglesia de Santo Domingo de Silos, que evoca su original estilo románico en un ábside semicircular. Como los otros pueblos de la zona, Pradeña, antes de la inspiración turística, vivió casi exclusivamente de la ganadería. De hecho su nombre es una acepción de prado, y por sus terrenos pasaba la Cañada Real de las Merinas que, desde Tamajón, se dirigía a Madrid en tiempos en que por las calles de la capital también circulaban las ovejas.

La postal de pueblo de piedra, restaurado en detalle, la recrea también el cercano Horcajuelo que perfila su propio mundo recoleto en torno a las callejuelas y la plaza, en los viejos edificios del ayuntamiento y en la iglesia. Escenas bien aliñadas que se repiten en Montejo, en un continuado eco de la existencia de las gentes serranas, cuyos artilugios de vida cotidiana hacen ahora la función de curiosidad, como el horno de pan que se conserva en la calle del Turco. Asimismo, la historia dejó testimonios como el artesonado mudejar de la iglesia de San Pedro. Como los otros pueblos, Montejo nació de las idas y venidas de la Reconquista: cuando ya fueron seguras, a estas tierras se vinieron a asentar grupos de pastores que provenían de la fortificada y no muy lejana Buitrago de Loyoza. Más que ningún otro, Montejo atrae el ajetreo turístico, sobre todo porque en su término municipal está el hayedo de La Herranda, más conocido como hayedo de Montejo, una de las joyas naturales de la Comunidad de Madrid, cuya popularidad ha obligado a restringir el acceso. Si no hay suerte y las solemnes hayas se han de quedar para otro momento, habrá que conformarse con admirarlas desde fuera; y entonces la opción es la Senda del Jarama, que parte desde el mismo lugar y atraviesa una agradable zona boscosa y que, aunque sin la grandi-locuencia del hayedo, también es un grato acercamiento al entramado de la vegetación local. Los senderos, en realidad, se multiplican. Siempre lo hicieron, y ahora aún más, para que no haya atracción turística que no quede explicitada.

Ascendiendo al puerto de La Hiruela, la parada obligada es el pueblo del mismo nombre, para muchos, el más bonito. De nuevo el escenario lo forman esas enhiestas casas de piedra que se alinean en dos calles que parten de la iglesia de San Miguel. Y acaso sí sea más espectacular que los otros por su ubicación, elevada y apartada, con grandes vistas de la sierra como telón de fondo en todo momento. Un mundo de sensaciones, donde soledad e inmensidad parecen la misma cosa, que se dibujan en cualquiera de los caminos que parten del pueblo, como el que conduce a la apacible área recreativa que se ha habilitado alrededor de un antiguo molino restaurado. Otro pueblo más, Puebla de la Sierra, que curiosamente hasta los años cuarenta se llamó Puebla de la Mujer Muerta, donde visitar sus iglesias de los siglos XVI y XVII y su fuente árabe, conforma la mancomunidad de la Sierra del Rincón, este trozo de mundo que definitivamente ha salido de su escondite histórico en 2005, cuando la Unesco lo declaró Reserva de la Biosfera.

Guía del Viajero en Turismo Sierra del Rincón Madrid


Como llegar a Sierra del Rincón

Desde Madrid, tomar la A-I hasta pasar Buitrago de Lozoya, donde parte la M-127 que conduce a Pradeña del Rincón. Desde aquí se accede a Horcajuelo de la Sierra, para posteriormente llegar a Montejo. Siguiendo después la carretera M-137 se llega a La Hiruela. Si en vez de seguir en dirección La Hiruela, tomamos dirección a El Cardoso, accederemos al hayedo de Montejo.

Centro de Recursos de Montaña.

Se encuentra a la salida de Montejo de la Sierra. Ofrecen todo tipo de información acerca de alojamientos, restaurantes, senderos... Aquí se obtienen los permisos para visitar el hayedo. C/Real, 64. Asociación que reúne a las distintas empresas que realizan actividades de tiempo libre en toda la Sierra Norte de Madrid.

Mira Sierra del Rincon Turismo



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